Las autoridades irlandesas apresaron el 16 de mayo el pesquero vigués Nuevo Confurco tras detectar supuestas "irregularidades" en el tamaño de sus mallas durante una inspección desarrollada a bordo. El gransolero, propiedad de la armadora Herederos de Manuel González Paredes y con una decena de tripulantes a bordo (la mayoría de las Rías Baixas), fue escoltado al Puerto de Castletownbere, en la localidad irlandesa de Macroom, a donde llegó sobre las dos de la tarde.


