Servicio de asesoramiento

MiFID II, la gran oportunidad para recuperar la confianza en los bancos

La nueva normativa europea pretende regular el asesoramiento financiero

Asamblea de la asociacin EFPA de asesores financieros

Redaccin, VIGO.- “MiFID II es la gran oportunidad para recuperar la confianza de los clientes en las entidades financieras”, tal y como afirma Dositeo Amoedo, delegado en Galicia de EFPA España, la entidad europea de asesores financieros. En el último pleno, antes de las elecciones europeas que se celebraron el pasado 25 de mayo, el Parlamento Europeo aprobó el texto definitivo para la reforma de la Directiva sobre mercados de instrumentos financieros (conocida como MiFID II), la normativa comunitaria que pretende regular el asesoramiento financiero y que “supondrá un cambio radical para el sector en las próximas décadas”. Las bases en las que se asienta la MiFID II son la seguridad, la eficacia y la transparencia en aras de una mayor protección de los inversores particulares.

Para este representante de los asesores financieros, su aprobación tiene una importancia fundamental tras varios años de un amplio debate en Estrasburgo. No obstante, la tramitación oficial de la nueva normativa tiene todavía un amplio recorrido. Una vez se traduzca a las lenguas oficiales de la Unión y se incluya en el Diario Oficial de la UE, se iniciará una cuenta atrás que puede durar hasta 30 meses y en la que cada país deberá incorporar la MiFID II a sus normativas nacionales.

Amoedo considera que durante este tiempo es fundamental que los distintos actores involucrados, Gobierno, Banco de España, CNMV y los propios agentes privados trabajen unidos para mejorar la regulación del sector. Una de las principales diferencias que tiene MiFID II con respecto a su predecesora es que establece unos mínimos de actuación obligatorios para cada país, que luego cada uno deberá completar con su propia regulación. “Desde EFPA consideramos fundamental que todas las instituciones y organismos que tienen algo que decir en este ámbito lleguen a un acuerdo para que se establezca la exigencia de poseer una cualificación profesional reconocida a todos los profesionales que tengan que sentarse delante de un cliente para ofrecerles productos financieros. Algo así como ser médico para realizar un diagnóstico o arquitecto para elaborar los planos de una vivienda”, manifiesta Amoedo.

El representante de los asesores financieros añade que “eso es justo lo que venimos buscando en EFPA desde la constitución de su delegación en España en el año 2000: la certificación profesional de todos aquellos profesionales que cumplan unos estándares mínimos para ejercer la profesión de asesor, adquiridos a través de unos exámenes, renovando el título cada 2 años a través de la formación continua y el compromiso de mantenerse adscritos al código ético de conducta profesional”.

Otra de las novedades importantes que traerá la MiFID II, cuando se ponga en funcionamiento, (según apunta Dositeo Amoedo) será la de diferenciar claramente la comercialización del asesoramiento, y dentro de éste, el asesoramiento dependiente del independiente, exigiendo transparencia en las tarifas en todos los casos. Cada entidad deberá establecer unas tarifas definidas para todos los productos y servicios que ofrezca.

“Ahora bien, la MiFID II también esconde algunas amenazas que no podemos obviar. El aumento del coste de formación puede provocar que incluso algunas entidades renuncien a dar servicio de asesoramiento, como ocurre actualmente en España, y como ya ha ocurrido en el Reino Unido. En todo caso, no debemos desaprovechar la oportunidad que nos brinda MiFID II para asentar las bases del nuevo asesoramiento financiero en Europa. Y más en el caso de España, donde el sector ha estado acostumbrado a ir un paso por detrás de otros países de nuestro entorno”, comenta.

Para el delegado en Galicia de la EFPA, el punto esencial es cambiar el ‘chip’ de la labor que realiza el asesor. Uno de los artículos de la nueva directiva especifica que es responsabilidad de las entidades demostrar que sus empleados o agentes están preparados para ofrecer asesoramiento. MIFID II es una gran oportunidad para establecer un estándar mínimo de cualificación externa a las propias entidades. Profesionales cualificados, con una certificación reconocida en el mercado y que los clientes puedan comprobar al margen de la entidad y conseguir que el asesoramiento de calidad se imponga.

“En este nuevo tiempo para el sector, debemos aprender de los errores del pasado. Todos los actores del sector debemos asumir nuestra parte de responsabilidad pero también debemos ser el inicio de la solución. Ha fallado la oferta y también la demanda. Debe exigirse una mejora en la responsabilidad y la profesionalidad del que “receta” productos financieros y también debemos trabajar para elevar la cultura financiera de nuestros clientes, para que se responsabilicen de sus propias decisiones y participen de forma mucho más activa”, explica Dositeo Amoedo.

“Quizá los episodios de venta de algunos productos complejos, que tanto conocemos en Galicia, se podrían haber evitado con una cualificación certificada de los profesionales y con una mayor cultura financiera de los clientes. De todos modos, reguladores, profesionales y clientes todavía estamos a tiempo de aprender de los errores del pasado y de ponernos manos a la obra para no volver a cometerlos y salir reforzados”, concluye.