Wöyza

QUEEN IN THE NORTH

La división (patriarcal) del trabajo en la industria de la música le ha reservado a la mujer el papel de intérprete de las creaciones de otros. Si, además de cantar bien, la chica es atractiva, mejor (¿o era al revés?). Hay centenares de ejemplos que rompen ese esquema, pero el cliché pervive y lo padecen artistas que llevan años en la trinchera. Como Sofía Trigo, Wöyza, pionera en la escena hip hop que después de tres lustros a veces siente que predica en el desierto: “Parece que lo único que importa es mi voz, y es lo único que he heredado. El color de mi voz no tiene mérito, el mérito está en mi trabajo creativo e intelectual, en estar una semana dándole vueltas a un tema, en investigar para escribir sobre algo”. Así que, vaya por delante, en los tres temas de Tábula rasa, su nuevo EP, compone, arregla y produce. También despliega su poderío vocal de raigambre soul.

La “reina del hip hop gallego” -como la saludaban Rebeliom do Inframundo en un tuit cuando sacó su single ‘Nunca es demasaido tarde’- hace todo eso y, además, se expresa con contundencia: “Estoy muy cansada de que siempre se halague lo guapa que salgo en una foto”. Cruza la ría -hace un año y medio volvió a Moaña, su pueblo natal, después de muchos años viviendo en Vigo- para conversar entre skaters y riders de O Marisquiño sobre su nuevo trabajo, su carrera, el papel de la mujer en la música y lo que se tercie. “Solo tengo miedo a dos cosas, a las alturas y a los periodistas. Pon eso”, comenta con la grabadora ya apagada. Cualquiera diría lo segundo a tenor de sus respuestas.

A finales de julio, Wöyza sorprendía con un lanzamiento sin previo aviso. Se trataba de la citada ‘Nunca es demasiado tarde’, primera pieza de una trilogía que completan ‘Libre’ y ‘Agua sucia’. Estos dos últimos temas tendrán su propio videoclip para que la historia en tres actos también lo sea a nivel audiovisual. El medio del verano, dice la lógica de la industria, no es momento de lanzar material nuevo, pero a ella le gusta ir a contracorriente. “La gente está de vacaciones, pero no importa, mis canciones no están para un momento, están para que duren. Si Pisando el suelo que ves estuvo 10 años sonando y marcó de alguna forma a la gente, no voy a ser yo la que piense que el EP va a caducar en dos días”.

Woyza en O Berbes en este verano otonal
Wöyza, en O Berbés en este verano otoñal. | Alba Villar

A la pequeña escala de un EP, la cantante y compositora se aferra en Tábula rasa a una idea de trabajo conceptual que hoy en día se ha difuminado (con notables excepciones). En este caso aborda la cuestión del amor propio desde tres ángulos diferentes. “Prefería poner todas mis energías en algo más pequeñito [que un álbum largo] y que me representase, y no meter canciones de relleno. Pienso seguir en esa línea, con singles o EP hasta que tenga ganas de grabar un disco y sepa qué quiero hacer”. Ya está, de hecho, trabajando en nuevos temas y avanza que habrá una nueva colaboración con el rapero Nach. “Él sí que tiene su corona, sí que es un rey”, comenta, en un guiño a una pregunta anterior sobre si se sentía la reina del hip hop gallego. Su respuesta a la cuestión: “Me siento orgullosa de que me valoren, pero no voy a decir eso de mí misma, sería insultar a mis compañeras, que están haciendo grandes trabajos”.

No por casualidad, la artista tiene ahora un equipo de trabajo íntegramente femenino, con Alba ‘Bomwas’ como DJ -empezó vendiendo su merchandising, luego fue su roadmanager-, o Yara Juncal como coreógrafa, entre otras. Durante la conversación, se refiere en varias ocasiones a la posición subalterna de la mujer en el mundo de la música. No se muestra muy optimista, porque cree que, pese a que se hayan visibilizado ciertos problemas gracias al bum feminista, el machismo sigue tan presente como cuando empezó. Sí que ve más unión: “Estamos más conscientes de que no tenemos que competir entre nosotras, de que tenemos que ayudarnos”. También apunta como positivo que las mujeres hayan creado sus propios espacios, aunque añade: “Pero si tu música se basa en denunciar el patriarcado tampoco estás llegando al resto del público. Yo quiero hacer música universal para hombres y mujeres, desde mi punto de vista feminista, pero no solo para el movimiento feminista. Hago música, sin más, y quiero que se me respete por eso”.

Y hasta ahí los avances, matizados, con respecto a hace 15 años. En otro momento suelta: “Se menosprecia el trabajo que hacemos. Tenemos que ir con escote o enseñando el culo para llamar la atención. No estamos ganando terreno, simplemente [parte de las mujeres] se están adaptando a lo que nos proponen, al espacio que les dan dentro del mundo de la música. Pero no es un feminismo real, no estamos ganando. Al contrario, estamos tirando piedras con nuestro tejado”.

Tampoco se anda con medias tintas Wöyza cuando se le pregunta por el panorama actual de la música urbana, con su crecimiento exponencial en los últimos años. Hay artistas que despuntan y permanecerán, cree, pero apunta al gran número de “copias que tienen buena calidad pero sin nada detrás”. Echa en falta, en primer lugar, el mensaje, que considera “totalmente perdido”. “El hip hop que conocí era de unión, de hablar de la vida, de la calle, de las preocupaciones. Ese hip hop, ¿dónde está? Lo hacen cuatro. Hoy en día, no voy a decir nombres, hay gente que pilla frases de Sócrates o Platón, le da una vuelta y las hace suyas. Estás engañando, eres un timador y te va de puta madre. Creo que [el panorama] está lleno de timadores [mientras pronuncia esta palabra con énfasis una paloma ataca las aceitunas] que lo hacen muy bien. ¿Pero eso qué aporta?”.

A lo largo de la charla, la artista verbaliza y transmite orgullo por lo logrado durante estos años a base de trabajo y de talento, desde una posición tan al margen como la de una mujer de la ría de Vigo con voz de negra, que empezó mezclando hip hop y soul cuando triunfaba el rap y que sigue manteniendo su identidad cuando se impone el trap“Como no llevo banda no soy soul, pero soy soul cuando canto; como no rapeo no soy rap aunque lleve DJ; como no me meto en la moda, porque no soy modelo, no soy una chica in. Estoy entre dos mares”. Lo que no verbaliza, pero se lee entre líneas, es cierta resignación por no haber alcanzado un nivel de reconocimiento popular acorde con su producción. “Al final lo del éxito es algo efímero. Yo considero que he tenido éxito, quizá no lo que se entiende por éxito mediático o económico -que no tengo queja-. En mi espacio me considero respetada, que es algo mucho más difícil de conseguir”. A partir de otoño, seguirá ganándose ese respeto sobre los escenarios, una vez más.

En los soportales de O Berbes
En los soportales de O Berbés. | Alba Villar

La música de Vigo, en seis preguntas

Tu grupo/artista de Vigo favorito:

Wöyza: Favorito no tengo, aunque en Vigo tenemos la tradición de hacer música con carácter.

Un sitio para tocar en Vigo:

Wöyza: Viví unos años en la zona de Churruca, así que han sido mis vecinos, una parte de mí pertenece a esas calles.

El mejor concierto de Castrelos:

Wöyza: Lauryn Hill.

Un grupo/artista de Vigo al que reivindicar

Wöyza: La mayoría de músicos profesionales, es triste, pero muy pocos tienen ese “privilegio”. Por desgracia no es el talento lo primero que se destaca en una/un artista.

The next big thing de la escena viguesa

Wöyza: No tengo ni idea, el tiempo vuela, la ciudad se mueve, y en un año alejada todo está muy cambiado. Solo puedo predecir lo que esté de mi mano y espero que en diciembre estemos presentando en nuestra ciudad y hacer nuevamente sold out en la Radar.

¿Qué opináis de la escena musical en Vigo?

Wöyza: Depende de la perspectiva, a veces muy viva, a veces muy muerta, porque si no es por los propios colectivos y los bares no hay nada. Y eso, no nos engañemos, no es una escena, es la cultura de la supervivencia.

Quién es quién

En cuatro notas


La «reina del hip hop gallego» ha vuelto para quedarse. Por sorpresa, acaba de lanzar el EP ‘Tábula rasa’, una trilogía sobre el amor propio. El mismo del que echa mano cuando reivindica su labor como creadora, más allá del don natural de su voz. Wöyza no rehuye casi ningún envite. «Quiero hacer música universal para hombres y mujeres, desde mi punto de vista feminista, pero no solo para el movimiento feminista».